31.5.12

Una chica debe saber mantener la compostura

No soy una persona que tenga muchos artistas "favoritos". Aunque, si tengo que escoger alguno es sin duda Guille Milkyway, el genio detrás de La Casa Azul y que ya revelé en el post pasado que era mi grupo favorito. 

Y es que deben saber que por las mañanas tengo un trabajo bastante promedio, pero también me doy el gusto de escribir en varias revistas que me gustan mucho, y en las que he tenido oportunidad de entrevistar personas increíbles como Valerie "ValBlu" McCulloch y otras brillantes como Peter Philips. Esta entrevista en especial la hice para la edición de mayo de Nylon México.

Es difícil entrevistar a alguien que admiras, porque quisieras hacerle miles de preguntas a ver que se esconde en su mente y tratar de descubrir el por qué de su genialidad, y aunque me tuve que contener, evidentemente, me gustó hacerle las preguntas que quise y que Guille con su especial desinterés por todo me respondiera con total normalidad, como si no entendiera exactamente por qué lo estaba entrevistando. 





Aunque a primera vista pueda parecer un grupo español como otros: alegre, despreocupado y quizás hasta un poco infantil, al escuchar bien las letras de las canciones de este grupo nos damos cuenta que solo es una fachada. Detrás se esconden pensamientos profundos, dramas cotidianos y todo lo que puede pasar por tu mente un miércoles cualquiera, expresado de una manera casual, sin pretensiones (aunque a veces algo esnob, parte del ADN de la juventud moderna). 

A pesar que en sus demás discos el desamor y la nostalgia eran los temas más recurrentes, en “La Polinesia Meridional” lo último de este grupo, Guille Milkyway (la mágica mente detrás de este grupo, porque aunque tenga nombre de grupo en realidad es una sola persona) nos lleva un poco más a la crisis de la mediana edad que ahora llega antes de los 30. Preguntas cómo ¿por qué si tengo todo no puedo disfrutar y dejar de pensar? ¿Qué pasará con la economía mundial? son las que nos hacen reflexionar en este disco. Atrás quedó el dramatismo, que ahora resulta banal al lado de problemas sociales, de corazones rotos y egos destruidos.

¿De dónde viene el nombre de La Casa Azul? ¿Cómo tuviste la idea de crear un grupo de mentira con canciones rebuscadas y sonido efervescente?

El nombre de La Casa Azul se inspira en una canción del mismo nombre de un grupo español llamado Parade. Monté el grupo como cualquiera que monta un grupo, lo único es que lo quise dotar de un componente de fantasía quizás un poco más acentuado de lo habitual.

Para quienes no conocen a La Casa Azul ¿cómo la describirías?

Pues nada, un grupo que intenta hacer canciones bonitas… ¡nada más!

¿Cómo es tu vida diaria? ¿Qué tanto influye tu vida en tus discos?

Me levanto a las 6 de la mañana, voy en bicicleta al estudio, enciendo las máquinas y mientras voy al bar a desayunar un bocadillo y un café solo. Hacia las 7 empiezo el trabajo en el estudio. Estoy allí unas 12 horas. Parece monótono pero para mí este trabajo es el polo opuesto a la monotonía.

En La Polinesia Meridional te vimos un poco la psicótico y nervioso ¿piensas en eso cotidianamente? ¿O fue solo casualidad que la mayoría de las canciones que terminaran en el disco fueran así?

Bueno, yo no sé escribir historias, solamente sé hablar de las cosas que siento... así que supongo que el disco refleja mi estado vital actual.

¿Las canciones de tus discos son espléndidamente planeadas con antelación o son un conjunto de raras coincidencias que se juntan y crean un disco?

Hace años era más lo segundo, hoy en día intento ser muy disciplinado en plasmar todos los detalles de la idea inicial. Tomo mucho más tiempo en planificar y el resultado es mucho más satisfactorio para mí.

Siempre habíamos pensado que los artistas eran seres excepcionales que veían el mundo desde otra óptica y justamente LCA se ha hecho popular por lo costumbrista. ¿Crees que es esa la clave del éxito del grupo?  (Supongo que no
es casualidad que casi todos tus fans nos identifiquemos de tal manera con tus canciones)

No tengo ni idea, pero yo jamás me he sentido identificado con esa idea de artista que planteas. Mi trabajo es como el de cualquier otra persona y encima tengo la suerte de recibir mucha más recompensa emocional que en otros trabajos. Debería sentirme muy agradecido por ello. Respecto a la clave del éxito, no creo que La Casa Azul sea un grupo que se pueda definir como "exitoso". Es un grupo con un público fiel y agradecido que conecta de una manera especial conmigo. Eso es mucho mejor que el éxito, sin duda...

Guille nos encantaría que nos visitaras… ¿Tienes planes de venir a Latinoamérica? 

Ojala eso pueda suceder algún día... se juntan dos factores que dificultan el hecho en sí: somos un grupo pequeño con una infraestructura audiovisual más grande de lo habitual en los grupos pequeños. Nuestra autosuficiencia es el factor clave para que podamos sobrevivir en España pero hace que sea muy complicado viajar fuera, pero confío en que de una manera u otra eso suceda pronto.


Agradecimientos especialísimos a Montse de Elefant Records por ayudarme a que esta entrevista se hiciera realidad.

29.5.12

¿Por qué quiero vivir en la ciudad?

No entiendo muy bien mi fascinación por la grandes urbes, pero desde que tengo uso de razón existe en mi, así que no me puedo sentir más identificada con la canción de Mecano "Quiero vivir en la ciudad" (de donde obviamente toma su nombre este blog), porque aunque parezca una locura, amo el ruido y el smog.

Este blog no se exactamente de qué va. Quería tener un proyecto un poco más maduro y más abierto que mi blog anterior (supongo/espero que alguno de ustedes lo recuerde) donde pudiera meter muchas cosas y vivieran en perfecta armonía, así que sin muchas pretensiones lo iré construyendo poco a poco.

Les dejo la canción Quiero vivir en la ciudad versionada por mi grupo favorito: La Casa Azul.